La cadena de 33 tiendas del sector pidió la liquidación directa
Party Fiesta bajó la persiana de sus 33 tiendas en julio de 2024 y despidió a unas 140 personas. Los nuevos dueños, la sociedad Nipte 2000, la habían comprado meses antes para reflotarla tras un primer concurso que arrastraba unos 20 millones de euros en números rojos, y en el segundo pidieron directamente la liquidación. El abogado concursal del caso, Francesc Poch, explicó por qué no se intentó vender: «ya en el primer caso no hubo demasiados aspirantes a comprarlas» y «en una segunda ronda la marca queda muy mermada». Las causas que cita el diario son las tres del modelo: compite con los bazares, en el canal online «la competencia es Amazon», y sus ubicaciones prime hacían que «los costes inmobiliarios sean muy elevados» mientras «los márgenes no son tan buenos como para permitírselos». El artículo apunta además el problema de sus franquiciados, que se quedaron solos cuando cayó la central.
El Periódico






