La herramienta de Rolty
Obra ligera, mobiliario y probadores, y entre 18.000 y 35.000 € de mercancía comprada antes de abrir.
Unos 15.000 € de caja al mes repartiendo el año entero. No entran así: octubre y Carnaval pesan mucho más que junio.
Antes de tu IRPF y de tu cuota de autónomos. Es lo que queda de 15.000 € de caja tras pagar el género, el local y a una persona.
Es lo que queda al final sobre lo que factura. El margen comercial bruto es del 50 %: de cada 100 € de caja, unos 50 se van en pagar el género y con los otros 50 se paga todo lo demás.
Sin contar la mercancía. Manda la nómina y detrás va el alquiler, y los dos se pagan también en junio.
Hay que hacer unos 8.600 € de caja al mes de media anual, unos 330 € al día abriendo veintiséis días. Léelo en media del año: en campaña se supera con mucho y en primavera no se llega.
Entre tres y cuatro años, contando el primer año con la clientela todavía por hacer. Es lo mismo que declara la enseña del sector.
Diez horas de tienda abierta seis días, más el pedido a proveedores y la reposición. En campaña la jornada se estira y en primavera sobra tiempo.
La familia oficial de este comercio declara 2,39 ocupados por empresa, y la enseña del sector pide 2 personas: la tienda tipo es el dueño más una.
Los metros de venta son los de cualquier comercio pequeño; lo que sorprende es el almacén, porque el género de una campaña entra de golpe y sale en cuatro semanas.
Qué parte exacta del año se juega en esas dos ventanas no lo publica nadie en España, así que esta ficha no lo cifra. Lo que sí se sabe es que los gastos fijos no tienen temporada.
El trámite municipal es el de cualquier comercio. Lo que cambia el modelo es el producto: un disfraz de niño para jugar es un juguete a efectos de seguridad, y quien lo trae de fuera responde de él.
La ciudad grande tiene masa suficiente para las dos campañas y añade lo que no tienen las demás: despedidas, fiestas temáticas y encargos de empresa que reparten caja fuera de temporada. A cambio, es donde el metro cuadrado cuesta más.
La enseña del sector que publica sus requisitos pide una población mínima de 100.000 habitantes, que es justo el suelo de este tramo. El alquiler baja a la mitad que en Madrid y sigue habiendo gente suficiente para llenar octubre y Carnaval.
El alquiler es el más bajo de los tres tramos, unos 7 u 8 €/m² al mes, y eso arregla parte del problema de los meses vacíos. Pero por debajo de 100.000 habitantes la campaña tiene que dar para doce meses de persiana abierta, y ahí el negocio vive de ser la referencia de toda la zona, no de un barrio.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.