La versión gourmet del modelo acabó en liquidación
Camarasa, cadena barcelonesa de fruterías gourmet fundada en 1959, entró en concurso de acreedores en febrero de 2025 con 3,5 millones de euros de deuda con cuatro entidades bancarias, entre ellos catorce préstamos avalados por el ICO por 3,1 millones. Había facturado 7,1 millones en 2024. El detonante fue la pérdida de sus tres corners en unos grandes almacenes, que dejó toda la operación colgando de un único local de gran formato. En septiembre de 2025 traspasó ese local para saldar parte de la deuda y en febrero de 2026 la empresa fue a liquidación y puso a la venta sus fruterías. La lección es la del formato, no la del sector: cuanto más ambiciosa es la tienda, más estructura fija hay que llenar todos los días con un producto que caduca.
Crónica Global y La Vanguardia, sobre el concurso y la liquidación de la cadena






