Setenta y dos años, diez mil referencias y nadie que la quisiera
La ferretería de las hermanas Molina, abierta en el centro de Madrid desde 1953, anunció su cierre en 2025 tras meses buscando a alguien que se quedara el negocio. Tenían más de diez mil productos en inventario y clientes de tres generaciones. La frase con la que una de las dueñas resumió el declive es el retrato del modelo: «Os habéis empezado a ir a los grandes y ahora veis las cosquillas». Es el patrón que se repite en el sector: el negocio no quiebra, se apaga cuando el dueño se jubila y el traspaso no encuentra comprador.
El Español, sobre el cierre de la ferretería más antigua de Madrid






