La herramienta de Rolty
Casi la mitad es mercancía: entre 15.000 y 35.000 € de primer surtido antes de vender el primer tornillo.
Es lo que mueve una tienda de barrio con el dueño y una persona más en el mostrador.
Antes del IRPF del dueño. Sale de restar el género, la nómina del mostrador y unos gastos fijos de 3.400 a 6.200 € al mes.
De cada 100 € que cobras, unos 67 se van en pagar el género. La media del comercio minorista español es del 28,34 %.
Sin contar el género. Aquí manda la nómina del mostrador, no el alquiler.
Con unos 14.500 € de venta al mes pagas el local, la nómina y la luz; lo que pase de ahí es tuyo.
Casi tres años. Y la culpa no es del margen: es del dinero que se queda quieto en la estantería.
Horario de comercio de lunes a sábado, más la recepción de mercancía, los pedidos y el inventario.
El sector emplea 3,82 personas por empresa, y el coste real de empresa por asalariado es de 31.302 € al año, no el salario bruto.
Los metros que de verdad hacen falta son los del almacén: en la sala de ventas no cabe el surtido.
La ferretería vende cuando la gente arregla cosas, y eso pasa con buen tiempo y con la casa llena.
Abrir es sencillo; lo que complica el papeleo no es el local, es lo que se decide poner en la estantería.
La gran ciudad concentra obra pequeña, comunidades de vecinos y gremios, y se nota en el volumen: las ferreterías censadas ahí acumulan el doble de reseñas que las de ciudad pequeña. El precio a pagar es el alquiler, y el cliente tiene una gran superficie de bricolaje a quince minutos.
Alquiler a la mitad que en la gran ciudad y una clientela de barrio suficiente para sostener la tienda sin depender de un solo gremio. Es donde la cuenta de esta ferretería cuadra con menos esfuerzo, porque el gasto fijo baja sin que se vaya el cliente.
El alquiler es el más bajo de los tres tamaños y la gran superficie de bricolaje queda lejos, que es justo donde este negocio compite mejor. Se vende menos, pero también se compite menos, y la nota media del censo sube según baja el tamaño de la ciudad.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.