Ocho años para dos salas
La cadena que trajo el formato neoyorquino a España abrió su primer estudio en 2018 y hoy opera dos boutiques en Madrid más un córner en un hotel. No ha cerrado: es que el modelo no ha escalado.
The Boutique Tribe
Rolty Score4,3SuspensoSala oscura, música alta y 20-30 bicis vendidas por plaza. El cliente que entra lo adora; en España, ocho años después, apenas hay doce estudios.
La mitad del dinero son bicis y luces, lo único que podrías revender si cierras.
Lo que queda al mes con el estudio girando y tu sueldo ya pagado.
En 12 ciudades
Cinco o seis clases diarias que hay que llenar una a una.
Lo que más se elogia es el instructor y cómo lleva la clase. La primera queja, rigidez con los retrasos y las reservas.
Sala de 150-300 m² con 20-30 bicicletas y un instructor que dirige 45 minutos. Se cobra por clase o bono, no por cuota.
La horquilla va de 90.000 a 180.000 €. Solo el parque de bicis se lleva 50.000-85.000 €.
Con la parrilla girando al 45 % de ocupación. Por debajo del 35 % el estudio no paga el alquiler.
Cinco o seis clases al día que hay que llenar una a una, más el mantenimiento de las bicis.
En 12 ciudades con 9,5 millones de habitantes hay 12 estudios; en cinco de esas ciudades, ninguno.
La cadena que trajo el formato neoyorquino a España abrió su primer estudio en 2018 y hoy opera dos boutiques en Madrid más un córner en un hotel. No ha cerrado: es que el modelo no ha escalado.
The Boutique TribeLa cadena que popularizó el boutique cycling acumuló 350 M$ de pérdidas en 2020, cerró en torno al 25 % de sus salas en 2022 y anunció nuevos cierres para junio de 2026, con salida de su consejera delegada. Caso extranjero: ilustra el techo del formato, no la mortalidad española.
Athletech NewsEl término 'ciclo indoor' devuelve 367 sitios en Google Maps, pero al depurarlos quedan 12 estudios dedicados: el resto son gimnasios con sala de ciclo y tiendas de bicicletas. El modelo boutique puro es una rareza en España.
La búsqueda en Pamplona devolvió estudios de Girona y Barcelona para completar resultados. Cuando Google tiene que irse a 400 km, el mercado local no existe.
4,87 de nota media sobre 1.743 reseñas. El problema de este modelo no es la satisfacción: es cuánta gente está dispuesta a pagar 13 € por 45 minutos de bicicleta.
La mitad del dinero son bicis y luces, lo único que podrías revender si cierras.
Lo que queda al mes con el estudio girando y tu sueldo ya pagado.
Entre dos y cuatro años, y solo con la sala girando al 45 %.
Cada clase que sale con la sala a medias es dinero que no vuelve.
De cada 100 € que entran, quedan 15-20 después de pagarlo todo.
Lo que se paga cada mes aunque no venga nadie a clase.
Unas 40 plazas al día: la sala al 35 % en cada una de las cinco clases.
Cinco o seis clases diarias que hay que llenar una a una.
Dos a cuatro instructores más recepción.
Con altura para la tarima y aislamiento acústico presupuestado antes de firmar.
Verano en valle, como todo el fitness.
La música y la concentración de gente obligan a cuidar el aislamiento.
Ningún cierre entre los doce censados, pero con doce el dato no dice nada.
16 € la clase suelta; en bono de diez baja a 9 €.
* Todos los números son medias. Tu ciudad concreta es territorio del Estudio Rolty.
5 de los 12 estudios censados están en Madrid y Barcelona. Funciona con barrio de renta alta, densidad de oficinas y un instructor con seguidores.
De las cuatro ciudades medias censadas, solo dos tienen un estudio. Eso no es un hueco automático: es una demanda por demostrar.
Cobrar 13 € por clase donde el gimnasio completo cuesta 30 € al mes no cuadra. Lo que hay en ciudad pequeña son salas de ciclo dentro de gimnasios.
En municipios de menos de 20.000 habitantes no prometemos números. Cuánto deja en tu ciudad exacta lo responde Mi estudio.
En cinco de las doce ciudades censadas no existe ni un estudio dedicado. Antes de leerlo como hueco, hay que demostrar que hay quien pague 13 € por clase en esa ciudad.
La cadena que creó el boutique cycling acumuló 350 M$ de pérdidas en 2020, cerró en torno al 25 % de sus salas en 2022 y siguió cerrando en 2026. No es una prueba contra el modelo español, pero sí contra la idea de que el formato escala solo.
El cliente paga 280 € por 20 clases que consumirá en meses. Ese dinero está en tu cuenta pero pertenece a clases que aún no has dado.
Si el instructor estrella se va, se lleva las plazas llenas. En un modelo sin cuota mensual, eso se nota en semanas, no en meses.
El ciclo indoor es el ejemplo perfecto de por qué un negocio puede gustar muchísimo y aun así no ser una buena idea. La nota del cliente es sobresaliente (4,87 sobre 1.743 reseñas) y sin embargo el censo cuenta doce estudios en doce ciudades con nueve millones y medio de habitantes. Eso no es un mercado en formación: son ocho años desde la primera apertura para llegar a doce salas, con la cadena pionera parada en dos. Cuando buscamos en Pamplona, Google tuvo que traernos resultados de Girona y Barcelona para rellenar la página; ese detalle vale más que cualquier informe. El modelo exige lo más caro del vertical (bicis de 2.500 €, sonido de discoteca, local céntrico con aislamiento) y a cambio no da lo que da un gimnasio: una cuota que entra el día 1 de cada mes. Aquí se venden plazas de 45 minutos, una a una, todos los días. Puede funcionar, y funciona, cuando coinciden tres cosas: un instructor con nombre propio, una capital con barrio de renta y una parrilla llena al 45 %. Sin las tres a la vez, los números no salen. Y conviene mirar lo que le ha pasado al formato en su país de origen antes de firmar un alquiler a diez años.
90.000-180.000 € sin canon. Es la única vía real hoy en España: no existe ninguna enseña de ciclo indoor entre las 757 del directorio de Rolty.
Sin mercado visible: con doce estudios en todo el territorio censado no hay volumen suficiente para que exista oferta de traspasos.
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