La herramienta de Rolty
La mitad del dinero son bicis y luces, lo único que podrías revender si cierras.
Cada clase que sale con la sala a medias es dinero que no vuelve.
Lo que queda al mes con el estudio girando y tu sueldo ya pagado.
De cada 100 € que entran, quedan 15-20 después de pagarlo todo.
Lo que se paga cada mes aunque no venga nadie a clase.
Unas 40 plazas al día: la sala al 35 % en cada una de las cinco clases.
Entre dos y cuatro años, y solo con la sala girando al 45 %.
Cinco o seis clases diarias que hay que llenar una a una.
Dos a cuatro instructores más recepción.
Con altura para la tarima y aislamiento acústico presupuestado antes de firmar.
Verano en valle, como todo el fitness.
La música y la concentración de gente obligan a cuidar el aislamiento.
5 de los 12 estudios censados están en Madrid y Barcelona. Funciona con barrio de renta alta, densidad de oficinas y un instructor con seguidores.
De las cuatro ciudades medias censadas, solo dos tienen un estudio. Eso no es un hueco automático: es una demanda por demostrar.
Cobrar 13 € por clase donde el gimnasio completo cuesta 30 € al mes no cuadra. Lo que hay en ciudad pequeña son salas de ciclo dentro de gimnasios.
Ningún cierre entre los doce censados, pero con doce el dato no dice nada.
16 € la clase suelta; en bono de diez baja a 9 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.