Dos trabajadores muertos en un pozo de aguas residuales
El organismo público de seguridad y salud en el trabajo documenta el caso en su banco de accidentes. Durante unas obras de mejora en una depuradora, un operario bajó a un pozo de unos tres metros para romper una pared, notó mal olor, perdió el conocimiento y cayó al fondo; un compañero de mantenimiento saltó a rescatarlo y cayó encima de él. Los dos murieron. Los bomberos midieron sulfuro de hidrógeno, amoníaco, metano y dióxido de carbono, con déficit de oxígeno. Entre las causas identificadas: el pozo no estaba señalizado como espacio confinado, el plan de seguridad no los contemplaba y el primer accidentado no tenía formación en trabajos en espacios confinados. Es el riesgo estructural de este oficio, y por eso la formación específica no es papeleo.
Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, banco de investigación de accidentes
