La herramienta de Rolty
Furgoneta, desatascadora, equipo de agua a presión y cámara de inspección. No hay local que reformar.
Entre dos y cuatro avisos al día a un precio medio de 105 €, veintidós días al mes.
Antes de tu IRPF, y es tu sueldo. Sube o baja mil euros solo con que entre un aviso más o menos al día.
De cada 100 € facturados quedan unos 63, porque no hay materia prima: solo horas, gasoil y anuncios.
El posicionamiento local y la furgoneta son casi todo: aquí se paga por que suene el teléfono.
Con un aviso al día pagas la furgoneta, los anuncios, el seguro y tu cuota; lo que pase de ahí es tuyo.
Menos de un año: lo que se compra es maquinaria y una furgoneta, no una obra.
La jornada normal más las guardias. Estar disponible fuera de horario no es un extra: es lo que se cobra con recargo.
El atasco doméstico lo hace una persona; el de bajante en altura, mejor dos.
No hay escaparate ni licencia de apertura: el escaparate es aparecer el primero en una búsqueda de urgencia.
Un temporal llena la agenda de golpe, y eso es tan problema como suerte: no se puede atender todo a la vez.
El papeleo no es municipal, es ambiental: el que se lleva los lodos es transportista de residuos a todos los efectos.
Es donde hay más parque de vivienda antigua, más comunidades y más bajantes cansadas, y donde el ticket alto de arqueta y colector aparece a diario. A cambio, es también donde más caro sale aparecer el primero en una búsqueda de urgencia.
Volumen suficiente para llenar la agenda de un camión sin pelear el posicionamiento contra centralitas nacionales. Es donde la recomendación de administradores de fincas todavía sustituye al anuncio.
El casco urbano da poco volumen, y el camión parado cuesta lo mismo. Lo que compensa es el diseminado: fosas sépticas que hay que vaciar con periodicidad y una comarca entera como radio de acción, a costa de pasar media jornada en carretera.
Es el desatasco doméstico con máquina portátil, el trabajo corriente del formato ligero.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.