¿Cuánto cuesta montar un bubble tea?+
Por libre, entre 25.000 y 65.000 €. El desglose sorprende porque casi nada se va en máquinas: local, fianza y adecuación de 8.000 a 40.000 €, equipamiento completo de 5.000 a 20.000 €, primer pedido de producto y envases de 1.000 a 5.000 €, licencias y trámites de 1.000 a 4.000 € y lanzamiento de 500 a 3.000 €. La máquina crítica, la selladora de vasos, cuesta entre 361,79 € un modelo automático de 650 vasos por hora y 1.099 € uno profesional con garantía de dos años. Por franquicia, las enseñas declaran de 20.600 a 150.000 €, con canon de entrada de 0 a 25.000 €.
¿Cuánto se gana por vaso y cuántos hay que vender?+
Cada vaso cuesta entre 0,76 y 1,53 € de producto y envase y se vende entre 4,50 y 5,50 €: un margen bruto del 66 al 86 %, el más alto de todo el vertical de hostelería. La trampa es que ese margen es sobre cinco euros, así que son unos 3,85 € por vaso. Con unos gastos fijos de 6.500 € al mes hacen falta 55 vasos al día solo para cubrir gastos, y todo lo que pase de ahí es tuyo. Con 85 vasos diarios quedan unos 3.320 € al mes, de los que sale tu sueldo.
¿Hace falta salida de humos y registro sanitario?+
No hay cocina, así que no hay cocinado y no aparece la salida de humos, que es lo que convierte la licencia de un bar en una obra de meses. Es la ventaja operativa número uno del modelo. En lo sanitario no hace falta el registro nacional: la guía de la AESAN excluye del RGSEAA a los establecimientos que preparan y sirven al consumidor final, así que basta la comunicación previa autonómica, que permite inscribirse e iniciar la actividad a la vez. Y el carné de manipulador de alimentos ya no existe desde 2010: la formación en higiene es responsabilidad del operador. Lo que sí conviene preguntar en el ayuntamiento es el régimen exacto, porque un local solo para llevar y el mismo local con cuatro taburetes pueden tramitarse distinto.
¿De dónde salen las perlas y por qué importa tanto?+
Porque ahí vive el margen. La misma bolsa de 3 kg de perlas, unas 90 porciones, cuesta 22,50 € en una tienda online española y 65 € en el portal B2B de un distribuidor europeo con pedido mínimo de 1.000 €. El canal profesional sale tres veces más caro. Importar directamente desde Asia sale más barato pero cuesta tiempo y trámite: de 25 a 32 días de Shanghái a Valencia sin transbordo, arancel del 6,4 % más 15,10 € por cada 100 kg desde China o Taiwán, y 0 % desde Vietnam. Y hay un detalle que conviene resolver antes de comprar un contenedor: los polvos de té con leche llevan ingrediente animal y su partida arancelaria arrastra control veterinario.
¿Es una moda que va a pasar?+
Es la pregunta correcta y hay dos precedentes con números. El del propio producto: en Alemania el ciclo entero cupo en cuatro meses de 2012, con las ventas del sector hundidas más de un 80 % y cierres en masa, y catorce años después un agregador cuenta 166 tiendas en todo el país. El español, con otro producto: el yogur helado pasó de una treintena de locales a más de trescientos en tres años, y de las 127 yogurterías que siguen en pie en nuestras doce ciudades muestra, 56 son de una sola marca. La moda no dejó un sector repartido, dejó una cadena. Hoy en España la demanda sube, con 4,66 de nota media y el 78 % de las reseñas del último año, pero el mercado europeo más maduro ya declara ventas planas y el producto se vende envasado en el supermercado español desde 2023.
¿Funciona en una ciudad pequeña?+
Depende de si hay paso de gente joven, no del tamaño. En el censo propio de doce ciudades hay 33 locales en Barcelona y 29 en Madrid, pero también once en Granada, ciudad universitaria, frente a uno en Murcia y uno en Pamplona, que tienen poblaciones parecidas. En ciudad pequeña, Toledo y Talavera suman dieciocho, mientras Cuenca y Ponferrada se quedan en dos. Las propias enseñas discrepan en un factor de catorce sobre la población mínima que piden, de 35.000 a 500.000 habitantes, y esa discrepancia ya es la respuesta. La prueba real es si la calle elegida da 55 vasos diarios.
¿Mejor franquicia o por mi cuenta?+
Es el nudo del modelo. La franquicia aporta marca, receta y suministro resuelto, y a cambio fija el proveedor, que es exactamente donde está el margen: quien compra a su central no elige entre la bolsa de 22,50 € y la de 65 €. Las condiciones declaradas van de 20.600 a 150.000 € de inversión, con canon de 0 a 25.000 €, royalty del 4 al 5 % o cuota fija de 250 a 500 € al mes y contratos de cinco años. Conviene además leer esas cifras con lupa: una misma enseña aparece hoy con 34.000 y con 38.000 € de inversión, y con veinte y con nueve establecimientos, en dos portales activos a la vez.
¿Y las pajitas, no están prohibidas?+
Las de plástico de un solo uso sí, desde 2023, y es el único modelo del catálogo donde una prohibición ataca al utensilio que define el producto: sin pajita ancha no se beben las perlas. Hay que usar papel, PLA, acero reutilizable o vaso con tapa bebible, con impacto en experiencia y en coste. Además hay que cobrar el vaso y diferenciarlo en el ticket de venta, aunque no hay precio vinculante. Y quien decida traerse sus propios vasos de Asia con su logo se convierte en importador a efectos del impuesto del plástico: 0,45 € por kilo de plástico no reciclado, registro territorial, modelo 592 y libro de existencias, con exención por debajo de los 5 kg al mes.