+Con el piso ya en propiedad se abre por unos 17.000 € y la puesta a punto se recupera en 20 meses.
+Antes de impuestos deja 90 € más al mes que el mismo piso en alquiler de larga duración, un 12 %.
+Con 4 noches vendidas se cubren los gastos que no dependen de la ocupación: la operación no es lo que ahoga.
+La ocupación por apartamento no baja del 54,9 % en ningún mes del año y sube al 74,6 % en agosto, sobre 76,3 millones de pernoctaciones en apartamentos en 2025.
+El activo es un piso: si el negocio no sale, se alquila de larga duración o se vende, y en 2025 la vivienda se revalorizó un 9,5 %.
+En casi toda España la licencia turística es una declaración responsable con efecto el mismo día.
−Después del IRPF el alquiler tradicional vuelve a ganar: 642 € frente a 592 €, porque el alquiler de vivienda solo tributa por la mitad de la renta y el turístico entero.
−Comprando el piso para explotarlo, el neto es un 3,8 %: apenas por encima del bono a diez años y muy lejos de un fondo indexado.
−La comunidad puede prohibirlo con tres quintos, y revertirlo exige la misma mayoría.
−Donde más se cobra ya no se entra: Barcelona, Madrid, Málaga, Palma y València no admiten altas nuevas o las limitan por barrio.
−La plataforma se lleva el 18,8 % de cada reserva desde octubre de 2026, y ese IVA no se deduce porque el alquiler vacacional está exento.
−El 44 % de los anuncios son de anfitriones con cinco o más: el competidor es profesional y tiene reseñas; el anuncio nuevo, no.