+Demanda medida y creciente: la federación declara que las licencias han pasado de 10.000 a 24.000 en ocho años, con el boxeo femenino más que duplicado.
+Entrada barata para ser un centro deportivo: 40.000-100.000 €, sin maquinaria cara y con material que dura años.
+Comunidad como producto: el 40 % de las reseñas positivas hablan del ambiente, y eso da una permanencia que no compra ningún low-cost.
+La cantera infantil da estabilidad: el 11 % de las positivas mencionan a los niños y esas cuotas aguantan mejor el verano.
−Cuota baja: con 60 € de mediana hacen falta unos 120 socios solo para cubrir gastos, y el aforo por franja horaria pone techo.
−El negocio es el entrenador: si se va, se lleva a los alumnos (el 40 % de las positivas lo citan a él).
−Competencia asimétrica: el low-cost incluye boxeo en cuotas de unos 30 € y la cadena de fitboxing tiene más de 200 locales con presupuesto de marketing.
−Presencialidad total: no hay versión desatendida ni delegable sin perder justo lo que hace que la gente pague.