La cuerda que se cortó con un azulejo
En mayo de 2018 un técnico de 30 años que hacía trabajos verticales para una empresa de reformas bajó a la terraza de un primer piso colgado de una sola cuerda, nueva, que se cortó al rozar con un azulejo. Murió en la caída. La Fiscalía pidió dos años de cárcel para el gerente y para el responsable de seguridad por homicidio imprudente, y el tribunal los absolvió: el equipo cumplía la normativa, había formación y medios, y el accidente lo causó no usar la cuerda de seguridad, que estaba disponible. La lección para quien monte esto es doble: la segunda cuerda es lo que separa un susto de un juicio, y aun con todo en regla hay un juicio.
Comentario de la sentencia por un servicio de prevención de riesgos laborales
