Casi treinta años abierta y la cierra el dueño del edificio
Una escuela de música y danza que llevaba desde 1996 en la misma esquina de un barrio de Madrid tuvo que cerrar en 2024 porque la propietaria del edificio decidió terminar el contrato de alquiler para vender. Ni la antigüedad, ni las generaciones de alumnos, ni la obra hecha dentro sirvieron de nada: en este negocio el activo está clavado en un local que casi nunca es propio.
El País, sobre el cierre de una escuela de música de Madrid






