+Ticket alto con estructura de costes casi nula: margen bruto por encima del 80 %.
+Mercado enorme y por abrir: 4 de cada 5 pymes objetivo aún no usan IA.
+El freno declarado de los clientes (falta de conocimiento, 81 %) es literalmente el producto.
+Sin local, sin stock, sin plantilla: se arranca con menos de 5.500 €.
+La regulación (alfabetización obligatoria, transparencia) abre puertas y crea una ola real de trabajo hacia 2027.
−Ciclo de venta largo y sin las ayudas que endulzaban la decisión: hoy se vende a pulmón.
−Mercado inundado de consultores de humo que queman la confianza del comprador.
−El conocimiento caduca cada seis meses y la mitad de la jornada no se factura.
−Sin activo vendible: la cartera es personal y muere contigo.
−El historial del sector juega en contra: la mayoría de los proyectos de IA no aterrizan en euros.