La herramienta de Rolty
Una barra sin cocina cuesta la mitad de equipar que un bar con plancha.
Unos 44 clientes al día dejando 11 € cada uno.
Incluye tu sueldo: aquí el dueño está detrás de la barra.
De cada 100 € de caja quedan unos 13 antes de pagarte a ti.
Personal y alquiler se llevan tres de cada cuatro euros de gasto fijo.
Con 35 clientes al día pagas los gastos; lo que pase de ahí, para ti.
Recuperar lo puesto depende casi solo del volumen, y son años.
Se abre a mediodía: es el horario más llevadero de la hostelería.
Sin cocina no hay cocinero: la plantilla es de barra.
Con 40 m² ya se puede: la licencia sin cocina pide poco metro.
El sábado y el domingo al mediodía hacen la caja de la semana.
Sin cocina no hace falta salida de humos, y eso acorta meses.
38 de las 100 vermuterías censadas están en Barcelona: hay clientela y hay costumbre, pero el alquiler se come el ahorro de la licencia y la barra de al lado lleva décadas.
Alquiler asumible y clientela de proximidad que sale de aperitivo el fin de semana, que es cuando este negocio hace caja.
Medimos siete locales en Toledo y cuatro en Talavera, así que el formato cabe. Compite contra el bar de toda la vida con un ticket parecido y menos horas de apertura.
Es un suelo: el muestreo tocó techo en las ciudades grandes y apenas ve cierres.
Dos vermuts y una conserva: unos 10,50 € por persona.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.