La herramienta de Rolty
Una tortillería se monta por lo que cuesta un bar pequeño.
Unos 16.000 € al mes con 110 clientes al día.
De cada 16.000 € de caja, al dueño le quedan unos 1.600 limpios.
De cada 10 € que entran, menos de un euro es beneficio.
Tres personas y un local pequeño cuestan unos 8.600 € al mes.
Con unos 110 clientes al día pagas los gastos; lo que pase de ahí, para ti.
Devolver la inversión lleva de dos a cinco años si el local funciona.
La producción empieza de madrugada y la barra cierra por la noche.
Uno cocinando y dos en barra: por debajo de eso, la cola se cae.
Con 60 m² hay cocina, barra y sitio para la cola.
No hay temporada alta: hay franjas buenas y muchas horas muertas.
El trámite es el de cualquier bar; lo que aquí se vigila de verdad es el huevo.
Paso de gente, turismo y oficinas sostienen un monoproducto de ticket bajo. También es donde está casi toda la competencia especializada.
Hay demanda para un especialista bien situado, pero el mercado se agota rápido: el resto de la tortilla la venden los bares de siempre.
En ciudad pequeña la tortilla ya está en todas las barras y a precio de tapa. Un rótulo monoproducto tiene poco que añadir.
Uno de cada cinco locales especializados que existieron está cerrado.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.