La herramienta de Rolty
Furgón de piezas largas, herramienta, muestrario y colchón. El producto no se paga hasta que está vendido.
De nueve a veinte toldos al mes a un ticket medio de 900 €, con la agenda llena solo media temporada.
Antes de tu IRPF, y es tu sueldo. Cada toldo que pasa del décimo del mes deja unos 450 € limpios.
De cada 100 € facturados te quedan unos 18: la mitad se fue en comprar y otra parte en las horas del oficial.
El oficial es la partida grande: aquí no se cuelga nada solo, así que su nómina es fija aunque el mes venga flojo.
Con diez toldos al mes pagas el furgón, el oficial y lo fijo; a partir de catorce empiezas a cobrar tú.
Se recupera rápido porque casi no hay nada que amortizar: el furgón y la herramienta.
El montaje de la mañana, las mediciones y presupuestos de la tarde y los pedidos a fábrica del día siguiente.
Un toldo de cuatro metros de línea no se cuelga solo: la unidad de obra se calcula siempre a oficial más ayudante, con las mismas horas cada uno.
La exposición no es obligatoria en este oficio: el muestrario viaja en el furgón y la venta se cierra en casa del cliente.
Lo que no se vende en primavera no se recupera en otoño. Es volumen de búsqueda, no de facturación: del oficio no hay serie pública de ventas.
No hay carné de toldista, pero el producto sí tiene norma, y el permiso de la fachada no lo da tu cliente: lo da su junta de vecinos.
Hay balcones y terrazas de sobra, obra continua y sitio para vender pérgola cara. A cambio, casi todo es piso en comunidad: el permiso lo tiene que dar la junta y muchos presupuestos mueren ahí. El desplazamiento urbano se come además parte de la jornada útil de montaje.
Adosados, chalés y terrazas suficientes para llenar la agenda de un equipo, con nave asumible y una competencia que todavía se conoce por el nombre. Es donde la pérgola bioclimática encuentra cliente sin pelear con el precio de la capital.
Menos volumen, pero más vivienda propia sin junta que decida y un cliente que llega recomendado, así que la captación tiende a cero. El freno es el ticket: la pérgola de gama alta tiene mercado más fino y hay que moverse por toda la provincia para encontrarla.
Es el toldo corriente de brazo extensible: unos 600 € manual y unos 1.200 € motorizado. La pérgola bioclimática juega en otra liga, de 5.500 a 8.000 € la unidad de cuatro por cuatro metros.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.