La herramienta de Rolty
La máquina de limpieza en seco es la partida grande; el resto es plancha, maniquí y adecuación del local.
Lo que entra por mostrador en un mes, entre limpieza en seco, planchado y arreglos.
Antes del IRPF y con el empleado ya pagado.
De cada 100 € que entran quedan unos 26; lo que más lo estrecha son los suministros, no la mano de obra.
Nómina, alquiler, vapor y electricidad, mantenimiento de la máquina y gestoría.
Hasta unos 6.000 € de mostrador al mes se trabaja para pagar la estructura.
En torno a dos años en el escenario normal, y más si se entra por el tramo alto de maquinaria.
Horario de comercio de lunes a sábado, con el titular en plancha además de en mostrador.
El oficio de desmanchado y planchado es el puesto difícil de sustituir.
Un local pequeño, pero con instalación técnica que no todos admiten.
El cambio de armario es lo que llena el mostrador dos veces al año.
Además del permiso municipal hay que declarar la instalación antes de encenderla.
La gran ciudad concentra oficinas, actos y prendas de vestir que no admiten lavadora, que es exactamente el producto. A cambio, el alquiler del local es el más caro y hay tintorería en casi cada barrio.
Barrio consolidado, clientela recurrente y alquiler asumible. Es el formato clásico y el que mejor equilibra volumen y costes.
La inversión en maquinaria no baja por ser una ciudad pequeña, pero el volumen de prendas sí. Con menos ropa formal en circulación, el coste fijo por prenda limpiada se dispara.
Un solo local cerrado entre los 283 censados en doce ciudades.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.