La herramienta de Rolty
Cerca de la mitad se va en el fondo inicial de discos, no en obra ni en mobiliario.
Unos 525 discos al mes a 20 € de media, contando la novedad cara y el usado barato.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo: aquí el margen y lo que cobras son la misma cosa.
De cada 100 € que entran por caja, unos 62 se van en pagar la mercancía.
El alquiler es más de la mitad; el resto son suministros, gestoría y comisiones.
Con unos ocho o nueve discos vendidos al día pagas el alquiler y los gastos; lo que pase de ahí es tuyo.
Cerca de dos años, y buena parte de lo invertido sigue ahí, en discos que aún no se han vendido.
El horario de comercio, más ir a comprar fondo, catalogarlo y preparar los pedidos que salen por correo.
El horario de comercio de una tienda de una sola persona no se cubre sin cerrar a mediodía.
Lo que se necesita son metros lineales de cubeta y un rincón para escuchar, no instalaciones caras.
Dos fechas mandan en el año: la Navidad y el sábado de abril en que salen las ediciones exclusivas.
El papeleo es el de cualquier tienda, con un extra que casi nadie cuenta: la música que suena dentro también se paga.
Noventa y cuatro de las 137 tiendas censadas están en las áreas de tres grandes ciudades. Hay coleccionistas, turismo y público de sobra, y también el alquiler que ha cerrado a las tiendas de referencia.
En capitales de doscientos mil habitantes el censo llega a devolver una sola tienda de discos. Ser esa tienda funciona; ser la segunda que abre, mucho menos.
El público local no da para llenar una agenda de compras. La ciudad pequeña sale si el alquiler es bajo y la mitad del fondo se vende por internet a todo el país.
Un solo local cerrado en las 137 tiendas de discos censadas en doce ciudades.
Es lo que cuesta una novedad en la estantería; un doble sube a 45 € y el usado baja a 6-15 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.