La herramienta de Rolty
La obra con salida de humos, la cocina y el frío se llevan tres de cada cuatro euros.
Unos 56 clientes al día dejándose 11 €, seis días a la semana.
Antes de tu IRPF y con una persona contratada. En un autónomo, esto y tu sueldo son lo mismo.
Es margen bruto: de cada 100 € que cobras, unos 50 se van en comprar el género que vas a guisar.
Sin contar la comida. Manda la nómina, y detrás va una cocina que gasta gas, luz y frío a la vez.
Con unos 34 clientes al día que se dejen 11 € pagas el alquiler, la nómina y la luz; lo que pase de ahí es tuyo.
Poco más de dos años, y contando con que el barrio coja la costumbre desde el principio.
La cocina empieza antes de abrir y la limpieza termina después de cerrar, seis días.
El encuadre del convenio no es automático: según cómo se declare la actividad se aplica el de comercio de alimentación de la provincia o el de hostelería, y las tablas no coinciden.
Lo que decide si un local sirve no son los metros: es si se puede sacar el humo a cubierta.
El día fuerte no es el mismo que en una tienda: aquí manda la hora de comer, no el sábado por la mañana.
El registro sanitario es una declaración responsable y cuesta poco; lo caro es la extracción de humos y el frío que exige la norma.
La gran ciudad tiene la comida de mediodía resuelta fuera de casa y admite ticket más alto, pero el alquiler dobla al del interior y es donde la gran distribución tiene desplegadas sus secciones de comida preparada.
Alquiler asumible, barrios con costumbre de comprar el guiso hecho y una plaza donde el boca a boca todavía llena el mostrador. Es donde la cuenta de esta tienda cuadra con menos esfuerzo.
El alquiler baja hasta la mitad y quien se hace con el pueblo se lo lleva entero, pero en una de las cuatro ciudades pequeñas del censo no aparece ni un solo local del modelo. Aquí la costumbre de comprar la comida hecha no está en todas partes.
Dos locales cerrados en los 96 censados en 12 ciudades. El censo de este modelo no está saturado, así que el dato de mortalidad sí es legible.
Es lo que se pide por la maquinaria usada frente a su precio nuevo en las tarifas publicadas de un mayorista que la compra en cierres de negocios. Lo que cobra quien cierra es todavía menos que eso.
Es la mediana de las 36 menciones de precio encontradas en las reseñas del modelo: una ración suelta va de 5 a 8 €, un menú completo de 8,75 a 13 €, y el kilo de guiso ronda los 22 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.