La herramienta de Rolty
Obra, mostrador y molinos, más el café que hay que comprar antes de vender la primera bolsa.
Una tienda de una sola persona en una calle con paso constante.
Antes del IRPF y de la cuota de autónomo. Es tu sueldo: el margen y lo que cobras son la misma cosa.
Es el margen bruto: de cada 100 € que entran por caja, unos 65 se van en pagar el café. De lo que queda salen el alquiler, la luz y tu sueldo.
El alquiler es casi la mitad; el resto son luz, gestoría, seguro y las bolsas con válvula.
Con unos 4.600 € de ventas al mes pagas la tienda; lo que pase de ahí es tuyo.
Unos dos años, contando los primeros meses con la clientela a medio hacer.
Seis días de mostrador más el pedido, el envasado, las etiquetas y la tienda online fuera de horario.
Tostar obliga a tener a alguien en el mostrador mientras tú estás en la tostadora: la primera contratación llega con la máquina, no con las ventas.
Lo que decide el local no son los metros de sala, es si el edificio admite una chimenea de humos cuando llegue la tostadora.
La campaña de Navidad concentra buena parte del beneficio del año, así que el pedido de octubre decide cómo acaba el ejercicio.
Vender café tostado no entra en el Registro General Sanitario; tostarlo, sí. Ese es el trámite que separa los dos formatos.
Es donde el censo encuentra más locales y donde existe la clientela dispuesta a pagar un kilo de café a precio de especialidad. También donde el alquiler se lleva la ventaja y donde el mismo cliente tiene otras diez tiendas a mano.
El alquiler baja lo suficiente para que el margen aguante y la ciudad da público para una tienda de referencia. Es el escalón donde este modelo respira mejor, y donde una torrefacción de barrio con clientela fija se sostiene sola.
El alquiler es el más barato de la escala y el modelo funciona cuando la tienda es la referencia del sitio, la que tiene el café que no está en el supermercado. A cambio, el público que paga precios de especialidad es más escaso y la venta a hostelería pesa más en la cuenta.
Un solo local cerrado en los 128 censados en doce ciudades. Y este censo no está truncado, así que el dato se puede leer.
Es el precio del kilo. La bolsa de 250 gramos, que es la compra de referencia, va de 6,30 € en la torrefacción de toda la vida a 19,50 € en el café de especialidad.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.