La herramienta de Rolty
El canon con su IVA es más de la mitad; el colchón del año y medio de cuotas, casi todo lo demás.
Dos a cuatro expedientes firmados al mes, con 1.750 € de cada uno para la oficina, cuando las cuotas ya se solapan.
Antes de tu IRPF y en régimen. El primer año queda bastante menos: cada firma entra a 97 € al mes.
Sobre lo que te manda la central. De lo que paga el cliente, la mitad no llega nunca a tu cuenta.
Alquiler, autónomo y lo que pida la central en royalty y publicidad, que según la página que se mire va de nada a 1.000 €.
Con 22 clientes pagando su cuota a la vez cubres la estructura. Con una firma al mes no se llega nunca: hacen falta dos al mes durante once meses sin un solo impago.
De año y medio con cuatro firmas al mes a más de tres años con dos. Serían diez meses si las cuotas entraran de golpe, y no entran.
Captar, atender, reunir papeles y perseguir cuotas. Ni juzgado ni escritos.
Contratar a alguien de apoyo se come el margen: el neto máximo no paga un encargado con holgura.
No hace falta obra: hace falta que se vea el rótulo desde la calle.
En agosto no hay plazos ni firmas; en diciembre y en junio se acumulan.
La franquicia no quita ni pone barreras: el abogado sigue siendo obligatorio, solo que está en la central.
La gran ciudad tiene cientos de concursos de particulares al año, y también los despachos online con presupuesto de anuncios, las cuotas de 19,90 € al mes y el alquiler más caro. Se compite por el mismo cliente con menos armas.
Volumen suficiente para dos o cuatro firmas al mes sin necesitar la mitad del mercado, alquiler asumible y menos plataformas mirando. Es el tamaño de ciudad que piden las propias enseñas.
A la media nacional, una ciudad de 50.000 habitantes genera unos 60 concursos de particulares al año entre todos los despachos y el turno de oficio. Dos firmas al mes serían el 40 % del mercado.
Lo que paga el cliente por la Segunda Oportunidad, sin el procurador (300-800 €). Fraccionado en 10-18 cuotas.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.