La herramienta de Rolty
Los visores, los ordenadores y el sistema de seguimiento se llevan la mitad larga.
Sesiones de tarde y de fin de semana al ticket observado, ya sin IVA.
Antes de tu IRPF y con la reposición de equipo ya restada.
No hay materia prima, así que lo que sobra depende de llenar los turnos.
Personal, alquiler, licencias de juego y reposición de visores.
Unas 455 sesiones al mes, que son quince al día abriendo todos los días.
De dos a cuatro años, y con el equipo pidiendo relevo dentro de ese plazo.
Tardes entre semana y el fin de semana entero, que es cuando se factura.
Cada turno necesita a alguien que coloque el equipo y vigile la sesión.
No hace falta cocina ni salida de humos, pero sí altura y suelo despejado.
El sábado paga buena parte de la semana y la mañana de martes no existe.
El catálogo autonómico de espectáculos y actividades recreativas fija aforo, salidas y horarios.
Treinta y cinco de las 47 salas censadas están en gran ciudad. Es donde hay público suficiente para renovar clientela cada mes, que es de lo que depende un negocio al que se vuelve poco.
En las cuatro ciudades medias censadas aparecen siete salas, y en una de ellas ninguna. El formato funciona si la caja se apoya en cumpleaños, empresas y despedidas, no en la entrada suelta del sábado.
Cinco salas censadas en ciudad pequeña, y en la que más tenía, dos de las cuatro figuran cerradas. Con menos población, la clientela se agota antes de que el equipo se haya amortizado.
Cinco de las 47 salas censadas figuran cerradas permanentemente.
Lo que paga una persona por su sesión, de la media hora a la hora completa.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.