La herramienta de Rolty
Local pequeño sin obra pesada, banco de taller y el primer stock de pantallas y baterías.
Unas cien reparaciones al mes a 65 €, más lo que se vende de fundas y accesorios en la vitrina.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo: aquí el margen y lo que cobras son la misma cosa.
De cada 100 € que cobras se quedan unos 51 después de pagar la pieza, casi el doble que en una tienda normal.
El alquiler es casi la mitad; lo demás son cuota de autónomo, gestoría, seguro y software de taller.
Con unas 43 reparaciones al mes, dos al día, pagas el local y los gastos; lo que pase de ahí es tu sueldo.
Algo más de año y medio, contando los primeros meses con el taller a media máquina.
La tienda abierta, más el banco de trabajo cuando no entra nadie y los pedidos de piezas.
Es la estructura de tres de cada cuatro empresas del epígrafe.
No hace falta agua caliente, ni salida de humos, ni cámara: la obra se queda en luz, mostrador e instalación eléctrica.
No es un negocio de temporada, y eso hace la caja más previsible que en casi todo el comercio.
El papeleo del local es ligero; el registro como reparador profesional es el que decide a qué piezas llegas.
Sobra clientela y el ticket aguanta más, pero el alquiler se lleva buena parte de la ventaja y hay taller en casi cada calle comercial.
Parque de móviles suficiente, alquiler asumible y un cliente de barrio que vuelve con el móvil de toda la familia. Es donde la cuenta cuadra con menos esfuerzo.
Menos aparatos, pero también menos talleres y el alquiler más bajo. El censo encontró tiendas de reparación abiertas en las cuatro ciudades pequeñas de la muestra, así que el modelo llega hasta abajo.
Es el cambio de pantalla en taller independiente: 60 € con pieza compatible y 130 € con original. La gran superficie cobra 148 € por lo mismo.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.