La herramienta de Rolty
Con 167.500 € montas un local de 150 m² con salida de humos.
Unos 100 comensales al día a 17 € por cabeza.
Lo que queda si la sala se llena en los dos servicios.
De cada 100 € que entran, entre 10 y 15 acaban siendo tuyos.
Personal, alquiler y suministros se llevan medio mes de caja.
Con 55 clientes al día pagas los gastos; lo que pase de ahí, para ti.
Entre tres y cinco años, no los dos que se prometen.
Turno partido y seis días; el caldo empieza antes de abrir.
Cocina y sala en dos turnos: no se lleva entre dos.
Sin salida de humos a cubierta no hay ramen bar.
Julio y agosto se notan en la caja.
Medio año de papeles pagando alquiler antes del primer bol.
Donde nació el formato en España y donde está la clientela, pero también el alquiler más caro y el hueco de ser el primer ramen de la ciudad ya cogido.
Cumple la población mínima que piden las enseñas, el local de 150 m² todavía es pagable y quedan ciudades sin un ramen bar consolidado.
Las propias enseñas no conceden franquicia por debajo de esa población, y un plato de nicho difícilmente sostiene cien comensales al día.
El bol va de 10 a 15 €; con bebida, unos 17 € por cabeza.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.