La herramienta de Rolty
Sillones, lavacabezas, mobiliario y reforma ligera de un local pequeño.
Depende casi por completo de cuánta gente pase por la puerta.
Lo que queda antes de tu IRPF, con la plantilla ya pagada.
De cada 100 € facturados quedan unos 20, y casi todo se lo lleva la nómina.
Personal, alquiler, suministros y gestoría, sin contar el producto.
Unos 30 servicios al día para cubrir la estructura del salón.
Del año a los dos años y medio, según lo que tarde en llenarse el local.
De lunes a sábado y a jornada larga, porque se cobra por hora abierta.
Sin manos disponibles el cliente que entra sin cita se va al local de al lado.
El paso de gente vale más que los metros: aquí no se viene con cita.
La vuelta al colegio y las fiestas llenan el salón; el verano lo vacía.
Se abre sin titulación, pero con inspección de higiene y hojas de reclamaciones.
Sobra clientela y sobra competencia de todos los precios. El problema es que un local a pie de calle con paso en gran ciudad cuesta lo que cuesta, y aquí se paga con cortes de diez euros.
Barrios densos, alquiler asumible y una clientela que compra precio. Es donde la cuenta cuadra con más holgura.
La demanda existe y el alquiler es barato, pero el volumen diario no siempre da para sostener cuatro o cinco personas en plantilla. O se reduce el equipo o el margen desaparece.
11 de los 376 locales censados figuran cerrados, y 10 de esos 11 llevan la etiqueta low cost en el rótulo.
Es la mediana de los 21 precios de corte que citan las reseñas, frente a los 6-11 € que anuncia el cartel.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.