La herramienta de Rolty
Flota de equipos, compresor, escenarios y una caseta con aseos sobre terreno alquilado.
Unos 350 jugadores al mes con un gasto medio de 30 € cada uno, ya sin IVA.
Antes del IRPF del titular. Es el sueldo del que lo monta, no un dividendo.
Lo que sobra de cada 100 € facturados. El consumible es barato; la plantilla del sábado, no.
Monitores de fin de semana, alquiler del terreno, seguro y mantenimiento del material.
Con unos 250 jugadores al mes, sesenta por fin de semana, se cubre la estructura; lo que pase de ahí es tuyo.
Poco más de dos años, porque la entrada del campo es baja.
El campo abre pocas horas entre semana, pero reservas, mantenimiento y carga de botellas van aparte.
La plantilla se dimensiona por el sábado, y recortar ahí es exactamente lo que rompe la reseña.
En el campo se alquila terreno, que es barato; en la sala se alquila nave, que no lo es.
Llueve el sábado y se cae la semana entera de caja.
Los marcadores no son juguetes: están dentro del Reglamento de Armas.
68 de los 126 campos censados están en las cuatro ciudades grandes de la muestra, y ahí es donde aparecen los destinos de miles de reseñas. También es donde el terreno cerca de la ciudad cuesta más.
39 campos en las cuatro ciudades medias censadas. El terreno sale más barato, la comarca entera se desplaza al mismo sitio y el cumpleaños y la despedida siguen siendo el pan del negocio.
19 campos en las cuatro ciudades pequeñas censadas, y aparecen en las cuatro. Es de los pocos modelos de ocio que sí vemos implantado fuera de las grandes: el terreno barato compensa que haya menos gente.
Dos campos cerrados entre los 126 censados en doce ciudades.
De 23 € con 100 bolas a 39 € con 500. Las recargas van de 5 a 6 € cada 100 bolas y son donde está el margen.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.