La herramienta de Rolty
Local accesible, exposición y sobre todo stock de producto sanitario.
Producto de venta libre, dispensación con receta y alquiler de material.
Antes de tu IRPF, con la tienda rodada y el stock ya girando.
Sobre ventas, con el margen de lo financiado tasado por norma.
Dos personas en tienda, alquiler, suministros y gestoría.
Con unos 18.000 € de ventas al mes se paga la estructura; lo que pase de ahí es tuyo.
Entre dos y tres años y medio para recuperar lo puesto.
Horario comercial partido y sábado por la mañana, más encargos y visitas fuera de la tienda.
Sin titulado no se puede adaptar el producto al paciente, y ahí está el margen.
Buena parte de tu clientela llega en silla de ruedas o con andador: un escalón te deja fuera.
No hay temporada alta ni baja, hay agenda de consultas y altas hospitalarias.
Antes de abrir la persiana hay que tener el permiso sanitario, no solo el municipal.
La gran ciudad concentra hospitales y especialistas, que es de donde nace la receta, pero también los alquileres más altos y los establecimientos con más músculo de compra.
Población suficiente, hospital de referencia propio y alquiler asumible para un local accesible a pie de calle. Es donde el modelo encuentra su equilibrio.
Existen y aguantan, pero la prescripción especializada suele salir hacia el hospital de referencia de otra ciudad y el volumen obliga a cubrir comarca con desplazamientos.
Ninguno de los 321 locales censados figura cerrado de forma permanente; nueve están cerrados temporalmente.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.