La herramienta de Rolty
Furgoneta de segunda mano, herramienta y colchón de arranque. No hay local que reformar.
De uno y medio a tres y medio encargos al día, a 68 € de base imponible cada uno.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo: aquí el margen y lo que cobras son la misma cosa.
De cada 100 € que facturas se quedan unos 60, porque lo que vendes son tus horas y no producto.
Manda la furgoneta, no el alquiler: aquí no hay local que pagar.
Con un encargo al día pagas toda la estructura; lo que pase de ahí es tuyo.
Unos siete meses trabajando solo: lo que se compra es una furgoneta y herramienta, no una obra.
La jornada en casa del cliente más el coche, los presupuestos y las compras: de cada ocho horas se cobran cinco.
El perfil que hace falta para crecer es difícil de encontrar, y es el que antes se establece por su cuenta.
Aquí no se firma un alquiler para abrir: el gasto de estructura es la furgoneta.
No hay meses muertos, pero tampoco una punta que salve el año.
Se empieza con el alta de autónomo y un seguro, pero hay trabajos que no se pueden facturar sin la habilitación.
La gran ciudad tiene demanda de sobra y admite tarifas más altas, pero el tráfico y el aparcamiento se comen la jornada, y es donde más profesionales compiten por el mismo aviso.
Distancias cortas, encargos suficientes y una clientela de barrio que repite y recomienda. Es donde más horas de la jornada acaban facturadas, que es lo que decide esta cuenta.
Menos encargos y más kilómetros entre uno y otro. Se sostiene siendo el reparador conocido del pueblo y encadenando avisos de la misma zona el mismo día; no se sostiene comprando contactos.
Es el encargo tipo de hora y media con IVA: primera hora a 40-70 € y la media siguiente a 15-30 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.