La herramienta de Rolty
Cinco cabañas o domos con baño propio y su zona común. Es el proyecto tipo.
Cinco cabañas vendiendo 53 noches al mes a 120 €.
Antes de tu IRPF y con el 35 % de las noches vendidas, que es un año bueno en el campo.
De cada 100 € que cobras se quedan 48, porque lo que vendes es una noche y no un producto que hay que comprar antes. Con tiendas baja al 40 % y con burbujas sube al 51 %.
La comisión de los portales y la limpieza son casi la mitad de la cuenta.
Con 18 noches vendidas al mes, un 12 % de ocupación, ya pagas todo; lo que pase de ahí es tuyo.
Seis o siete años, y ningún formato baja de ahí: las burbujas recuperan en 70 meses, las cabañas en 77 y las tiendas en 84. Abaratar la unidad no acorta el plazo, lo alarga.
Los cambios, los check-ins, el mantenimiento y tres calendarios que no se pueden descuadrar.
Hasta media docena de unidades el negocio son los dueños y alguien de limpieza para los cambios.
Lo caro no son los metros de finca: es llevar hasta ellos el agua, la luz y la depuradora.
Medio año vendes casi todo y el otro medio vives de fines de semana y puentes.
El orden importa: primero la comunidad autónoma, después el ayuntamiento. Al revés no se puede.
El cliente del glamping es alguien que sale de una gran ciudad un viernes por la tarde. Por eso las provincias con más glampings del censo son Barcelona y Cádiz, con catorce cada una, y por eso Segovia aparece con ocho pese a ser pequeña: está a una hora de Madrid. Estar a menos de dos horas de un millón de personas es lo que llena los fines de semana de marzo y de noviembre.
Con una ciudad media cerca hay clientela para los fines de semana y los puentes, pero la temporada se acorta. Aquí el que decide es el entorno: playa, parque natural o ruta reconocible. Sin un motivo para desplazarse, agosto vende y el resto del año no.
Lejos de cualquier ciudad grande, la ocupación se apoya casi entera en julio y agosto, y con la media anual del turismo rural en el 21,6 % eso deja la cuenta muy justa. Aparecen glampings en las 32 provincias barridas, también en las pequeñas, pero el modelo aquí exige un destino que ya atraiga por sí mismo.
Un solo establecimiento cerrado en los 184 censados en 32 provincias.
Mercado de salida casi inexistente: quien quiere comprar montado acaba comprando un camping.
La noche para dos. Pero el número que manda es cuál pones: la tienda cobra 60 €, la cabaña 100 € y la burbuja 199 €, todos de mediana en temporada baja.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.