La herramienta de Rolty
Alta, software, web y fotos, cerraduras, ropa de cama y colchón. Ni local ni obra.
De nueve a quince pisos que facturan unos 2.000 € cada uno, al 20 % de comisión.
Antes de tu IRPF, y sin nadie en nómina: aquí el margen y tu sueldo son la misma cosa.
De cada 100 € de comisión se quedan 65, porque la limpieza la paga el huésped y no hay local.
Cuota de autónomo, gestoría, software, coche y reposición. No hay alquiler que pagar.
Con dos pisos en cartera pagas los 690 € que se pagan igual haya trabajo o no; a partir de ahí cada piso aporta unos 400 € brutos al mes.
Menos de un año, y no es mérito del negocio: es que se pone muy poco dinero. Lo que de verdad tarda no es recuperar la inversión, es llenar la cartera.
Unos cuarenta y seis huéspedes al mes con doce pisos, más las limpiezas que coordinar, las averías y un teléfono de incidencias que no se apaga.
Nadie en nómina. Lo que se subcontrata no es tu coste, y por eso el margen es tan alto.
El único metro cuadrado que necesitas es para guardar sábanas.
En agosto cobras un tercio más que en primavera, y en invierno la cuota de autónomo se paga igual.
El papel que te para no es el tuyo: es el título que te tiene que dar cada propietario para poder explotar su piso.
Es donde cada piso gestionado deja más comisión, entre 32.000 y 48.000 € al año de ingreso bruto en el centro de la gran ciudad según la cartera publicada por un operador. También es donde el negocio tiene fecha, porque una gran ciudad extingue sus 10.101 licencias en noviembre de 2028 y varias capitales han suspendido las altas nuevas o las limitan por barrio. Se entra con la cartera que ya existe, no con la que se pueda dar de alta.
Capitales con turismo propio, ingreso bruto por piso de 22.000 a 32.000 € al año y altas todavía abiertas por declaración responsable en casi toda España. Es el tamaño de ciudad para el que está hecha la cuenta de esta ficha, que trabaja con 24.000 € por piso, el extremo bajo de esa horquilla, porque es lo que declara un gestor en prensa y lo que sale de la ocupación del INE. Aquí vive además el testimonio publicado con números reales: un gestor con hasta doce inmuebles y una comisión del 25 %.
El precio por piso aguanta en una ciudad patrimonio, con ingresos brutos de 20.000 a 30.000 € al año, pero el problema aquí no es el precio, es el número de pisos con licencia que se pueden llegar a firmar. En la ciudad pequeña del censo sin atractivo turístico apenas aparecen cinco gestoras, y en ese tamaño de ciudad el censo barre casi todo lo que hay. Sin volumen de cartera no hay sueldo, por buena que sea la comisión.
Una sola gestora cerrada en las 192 censadas en doce ciudades. Cuenta poco a favor: una empresa sin escaparate desaparece de los mapas sin dejar el cartel de cerrado.
Ni se compran ni se venden: lo único traspasable son contratos que el propietario puede romper cuando quiera.
Si cierras, no vendes nada. Es el reverso de haber puesto tan poco dinero para abrir.
Es lo que cobra la gestora sobre los ingresos del piso. La moda del mercado está en el 18-20 %, y la horquilla no compara paquetes iguales: el 12 % no incluye limpieza ni mantenimiento y el 30 % lo incluye todo.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.