La herramienta de Rolty
Aula homologada, lector biométrico, tacógrafos, maniquí y el trámite de autorización.
Unos 24 alumnos al mes a 185 €, que son casi 300 al año.
Antes de tu IRPF. Es poco para una jornada completa, y ese es el problema del modelo.
De cada 100 € que cobras se quedan unos 23, porque el aula se llena a medias.
Alquiler, suministros, gestoría, seguros y el mantenimiento del lector biométrico.
Con 17 alumnos al mes, dos cursos, pagas el local; lo que pase de ahí es tuyo.
Casi tres años, lento para un negocio sin obra pesada ni maquinaria.
Aula, captación de flotas y el papeleo electrónico de cada convocatoria.
Una misma persona puede tener varias especialidades reconocidas, y eso es lo que hace viable la plantilla.
Con el aula, los servicios y la administración, el local ronda los 60-90 m².
No hay septiembre de matrícula ni verano vacío, pero tampoco una temporada que salve el año.
Tres meses de plazo y silencio negativo: si no contestan, es que no.
Hay volumen de sobra, y también los centros grandes y la formación que las propias flotas contratan para toda la plantilla. Y el conductor no está registrado donde se le supone: la comunidad de Madrid declara 391 tarjetas de mercancías por 100.000 habitantes frente a las 1.948 de Castilla-La Mancha, donde están sus polígonos logísticos.
Ciudad media con polígono logístico o corredor de carretera cerca: hay flotas que llenan un aula de una vez y el alquiler todavía no se come el margen. Lo que decide no es el tamaño de la ciudad, es tener las flotas al lado.
El volumen no da para un aula dedicada cuando el reparto medio nacional son 33 alumnos al año por centro. Aquí el CAP funciona dentro de un centro que ya tiene local, director docente y clientela.
Es el curso de 35 horas de reciclaje. La tasa de expedición de la tarjeta la cobra aparte cada comunidad.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.