La herramienta de Rolty
Local, obra, cámara de conservación, mobiliario y el primer género.
Unos 18.000 € de caja al mes, con tres semanas del año que valen por dos meses.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo: el margen y lo que cobras son lo mismo.
De cada 100 € de caja, 62 se van en la flor y el resto en local, luz y nóminas: quedan unos 9,5 €.
La nómina y el alquiler son casi todo; la luz de la cámara es la sorpresa.
Con unos 530 € de caja al día, que son unos 13 clientes, pagas alquiler, luz y nóminas; lo que entre por encima es tuyo.
Unos dos años, contando los primeros meses con la clientela todavía a medio hacer.
Seis días de tienda, la ida al mayorista de madrugada y las campañas, que se montan de noche.
El 37 % del empleo del sector no cobra nómina: es el titular y la familia. Cada contratación se come casi un punto de margen.
Lo caro no son los metros: es el agua, el desagüe y el frío. La enseña del sector con cifras publicadas pide 65 m² mínimos.
El resto del año lo sostienen el encargo del día a día y el trabajo funerario.
Ninguna titulación: aquí la barrera de entrada es el ayuntamiento, no un título.
Hay volumen de bodas, eventos y empresas, y el ticket admite más. A cambio el alquiler se lleva la ventaja y el supermercado vende flor en la misma manzana.
Alquiler asumible y una clientela de barrio que vuelve por costumbre y por calendario. Es donde la cuenta de este negocio cuadra con menos esfuerzo.
Menos gente y menos bodas, pero el encargo y el trabajo funerario se concentran en quien está, y el alquiler es el más bajo de los tres.
Es el ramo corriente de floristería; en la campaña de noviembre el gasto medio declarado sube a 40-50 € por cliente.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.