La herramienta de Rolty
Es el precio de comprar la farmacia, no el de montarla: de 0,8 a 1,5 veces su facturación anual más las existencias.
La media del sector ronda los 1,12 millones de euros al año, y el rango va de la farmacia rural a la de gran ciudad.
Antes del IRPF y antes de la cuota del préstamo, que en una compra financiada se lleva buena parte.
Beneficio neto sobre las ventas; el margen bruto ronda el 29 % y de ahí salen personal, local y deducciones.
Personal titulado, alquiler, suministros, software de gestión y gestoría.
Hay que vender unos 55.000 € al mes para cubrir la estructura.
Unos siete años de beneficio para devolver lo que costó entrar.
Horario comercial largo más las guardias que reparte el colegio profesional.
Una parte de la plantilla tiene que estar titulada: no vale cualquier contratación.
El sitio no se elige libremente: lo acota la planificación de la comunidad autónoma.
La demanda es plana durante todo el año: la gente enferma en enero y en agosto.
Sin plaza en la planificación no hay farmacia: se compra una existente o se gana un concurso.
La gran ciudad concentra las farmacias de mayor volumen, pero también los precios de compra más altos, así que la rentabilidad sobre lo invertido no mejora tanto como la facturación.
Población suficiente para una facturación cómoda y precios de traspaso más razonables que en la gran ciudad. Es donde la cuenta suele salir mejor.
En una localidad pequeña se entra barato y con clientela cautiva, pero por debajo de cierto tamaño aparece el riesgo real de quedarse en el tramo de viabilidad económica comprometida y depender del índice corrector.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.