La herramienta de Rolty
El formato pequeño llave en mano; la boutique premium de la 2ª ola sube a 150.000.
El techo es estructural: en sesiones de 20 minutos 1-a-1 caben pocos clientes al día.
Lo que deja la cuenta del mes, antes de impuestos y solo por encima del equilibrio: el parque histórico fue poco o nada rentable.
Ninguna cuenta depositada del formato localizada; el CNAE mezcla todos los gimnasios.
El gasto que manda es la nómina: cada sesión lleva un titulado pegado. Es la suma de la cuenta del mes.
Con unas 60 cuotas de 110 € pagas los gastos; lo que pase de ahí, para ti.
La 2ª ola promete rentabilidad en 2-6 meses; su propia facturación dice años.
Cada sesión lleva un profesional pegado; sin entrenador no hay caja.
El patrón del superviviente es el profesional del entrenamiento al frente.
Pequeño y fácil de encontrar; el extremo del mercado llega a estudios de 9 m².
Enero llena la agenda con los propósitos; el verano la vacía.
El trámite es sencillo; el vacío sanitario del EMS es parte del problema, no una ventaja.
La burbuja se concentró aquí (90 de los 156 locales del top-3 en Madrid y su entorno) y la huella sigue: 58 de los 87 supervivientes censados están en tier 1. El cliente premium existe; los córners de gimnasio y el alquiler, también.
Clientela 45+ con renta, menos competencia premium y alquiler razonable. Solo con oficio al frente: es el hábitat del nicho superviviente.
Un ticket de 110 € al mes por 20 minutos semanales necesita una densidad de cliente premium que la ciudad pequeña no tiene.
La más alta del catálogo, y es un suelo: los muertos de la burbuja ya no salen en Maps.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.