La herramienta de Rolty
Herramienta, almacén y el material de las primeras obras; la furgoneta va en renting, dentro de los gastos fijos.
Cuatro reformas integrales al año más una veintena de baños y cocinas, que es lo que da de sí una cuadrilla de tres.
Antes del IRPF. Es el 16 % de contribución de la obra menos la furgoneta, la nave y la estructura.
De cada 100 € de obra facturada se quedan menos de siete. El epígrafe deposita un 6,43 % de resultado y el cuartil que mejor compra llega al 12,68 %.
La furgoneta y la nave son casi todo; la captación por portales es la partida que nadie presupuesta.
Con unos 14.000 € de obra facturados al mes pagas la furgoneta, la nave y la estructura; a partir de ahí empiezas a cobrar tú.
Algo más de un año, y con una advertencia grande: durante ese tiempo el sueldo del dueño sale de este mismo dinero.
La obra, las visitas de presupuesto, la compra de material y perseguir a los gremios y al cobro.
Las instalaciones se subcontratan siempre; lo que se decide es si la albañilería va en nómina.
El escaparate es opcional y caro: las enseñas con local a pie de calle piden de 60 a 100 m² y suben la inversión por encima de 50.000 €.
Se sabe que la agenda se vacía en agosto y en Navidad porque paran los gremios, pero no hay cifra publicada que lo mida.
La regulación no frena al entrar, alcanza al ejecutar: el papel llega con la primera obra, no con el alta.
La gran ciudad concentra el parque viejo y el ticket alto, pero la hora de oficial cuesta ahí lo que más: 24,61 € en Madrid y 24,09 € en Cataluña frente a 21,86 € de media nacional. El margen fino del oficio nota esa diferencia en cada partida.
Parque suficiente para llenar la agenda, coste laboral en la media nacional y clientela de particular con anticipo, que es la que rompe el ciclo del circulante. Es el tamaño de ciudad donde este modelo pide menos capital para el mismo volumen de obra.
La hora sale por 18,47 € en Castilla-La Mancha y 17,86 € en Extremadura, y la recomendación entre vecinos pesa más que cualquier portal. A cambio el encargo medio es menor y una parte del trabajo se lo queda el propio dueño de la casa: el 26 % de los hogares que reformaron lo hicieron ellos mismos.
Es lo que cuesta de verdad una reforma integral según la patronal de materiales, medido sobre 4.400 hogares. El baño completo, que es el encargo más frecuente, sale por 6.700 €, y la cocina por 9.100 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.