La herramienta de Rolty
Parcela impermeabilizada, nave de descontaminación, maquinaria y autorización ambiental.
Venta de recambio usado más la chatarra que se entrega al fragmentador.
Antes de tu IRPF, con la chatarra ya descontada del coste de tratar los coches.
De cada 100 € facturados quedan menos de diez: el volumen manda más que el precio.
Plantilla de desmontaje y almacén, alquiler de la parcela, seguros y tasas ambientales.
Con unos 80 vehículos tratados y despiezados al mes se cubre la estructura.
Entre seis y ocho años: es una instalación industrial, no un local que se monta y se abre.
Campa y mostrador en horario comercial, más la venta online y los envíos.
Media plantilla desmonta y cataloga; la otra media vende y resuelve envíos.
El suelo y la solera son el filtro real: sin ellos no hay autorización.
Una avería no espera a una temporada, y la baja de un coche tampoco.
Sin el número de autorización en la placa no se puede emitir un certificado de destrucción.
La gran ciudad concentra talleres y particulares, pero encontrar 2.000 m² industriales con la calificación adecuada y a un alquiler asumible es el problema que hunde muchos proyectos antes de empezar.
Polígono asequible, suelo suficiente y un radio de talleres que compran recambio a diario. Es donde la cuenta de este negocio sale con menos esfuerzo.
El terreno deja de ser un problema, pero la clientela de mostrador no da para llenar la cuenta: aquí el negocio depende de que la venta online funcione desde el primer año.
Solo 3 de los 324 centros censados en doce ciudades figuran cerrados de forma definitiva.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.