La herramienta de Rolty
Nave acondicionada, horno con postcombustión y depuración de gases.
Lo que entra con el horno trabajando entre 150 y 400 veces al mes.
Antes de tu IRPF, con la estructura fija ya pagada.
El gas, la urna y el traslado se llevan una cuarta parte de cada servicio.
Personal, nave, vehículos y mantenimiento del horno.
Con unos 200 servicios al mes se cubre la estructura.
Cuatro años largos hasta recuperar lo puesto.
Con guardias: las recogidas caen a cualquier hora y cualquier día.
El conductor de la recogida es el puesto que más horas raras hace.
Suelo industrial obligatorio y lejos de viviendas, colegios y hospitales.
La mortalidad no tiene temporada alta, y eso estabiliza la caja.
El permiso ambiental es el trámite que manda sobre todos los demás.
La gran ciudad y su área metropolitana concentran suficientes animales y suficientes clínicas para sostener varios servicios con horno propio.
Una capital de provincia entera puede alimentar un crematorio, pero el mercado se reparte pronto y el segundo entra a pelear por captación.
Por debajo de 100.000 habitantes el horno no se llena con la propia ciudad: hay que cubrir varias comarcas, y el coste de recogida por servicio se come el margen.
Solo 3 de los 164 servicios censados figuran cerrados o cerrados temporalmente.
La colectiva de un perro mediano ronda los 80-110 € y la individual con cenizas los 180-250 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.