La herramienta de Rolty
Local con autorización sanitaria, equipamiento clínico y licencias.
Depende de cuántos pacientes entren, no de lo que cobres por cada uno.
Lo que te queda al mes antes de pagar tu IRPF.
Lo comen el local y la persona que gestiona las citas.
Alquiler, recepción, material clínico y retirada de residuos.
Unas 15 consultas al día solo para cubrir gastos.
Más de un año, y depende de lo rápido que se llene la agenda.
Consulta, papeleo de aseguradoras y formación obligatoria.
Alguien tiene que coger el teléfono mientras tú pasas consulta.
No vale cualquier local: la comunidad autónoma tiene que autorizarlo.
La gripe llena la consulta y el verano la vacía.
El permiso del local es el trámite que más alarga la apertura.
La gran ciudad concentra el aseguramiento privado y permite llenar agenda, a cambio del alquiler más caro y de competir con los centros de las propias compañías.
Hay cartera suficiente de asegurados y el coste del local baja mucho, que es lo que decide si el volumen necesario deja algo al final del mes.
Con menos cuadro médico alrededor hay que apoyarse en pacientes que pagan directamente, y eso exige una reputación local que tarda en construirse.
Lo que paga la aseguradora por una primera consulta.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.