La herramienta de Rolty
Vehículo de obra, herramienta y captación. La excavadora se alquila por días y la licencia la paga el cliente.
Entre nueve y catorce piscinas al año a 15.700 € de base imponible cada una.
Antes del IRPF. Es tu sueldo por dirigir la obra y trabajar en ella, no un beneficio aparte.
De cada 100 € facturados quedan unos 12 antes de tu IRPF, porque el material y las subcontratas se llevan la mitad de la obra.
Furgoneta, seguros, almacén, gestoría y lo que cuesta que suene el teléfono.
Con seis piscinas al año pagas los gastos fijos; la séptima ya es tu sueldo.
Menos de dos años, aunque lo que de verdad frena no es la inversión sino la caja atrapada en las obras abiertas.
La obra de día y los presupuestos y las visitas de tarde, con tres tajos abiertos a la vez en temporada.
Crecer es añadir un equipo entero, y la patronal del sector avisa de que lo difícil es encontrar oficiales.
El cliente nunca viene a verte: la venta se cierra en su parcela.
El resto se entregó de enero a junio. La decisión se toma en primavera, pero lo que reparte el trabajo es la cola de pedidos y la lluvia.
La licencia no la pides tú, la pide quien te contrata; lo tuyo es el registro laboral de la construcción.
La gran ciudad concentra el dinero y los presupuestos altos, pero la piscina privada vive en la vivienda unifamiliar con parcela, y esa está en el extrarradio. El trabajo aparece, aunque el desplazamiento diario a la obra empieza a contar.
Ciudad media con corona de chalets y urbanizaciones a menos de media hora del almacén. Es donde caben las once obras al año sin que la furgoneta se coma el margen.
Menos población, pero mucha más proporción de casa con parcela y de segunda residencia. La contra es el radio: se acaba trabajando en varios municipios y el coste del desplazamiento hay que meterlo en el precio.
Es el precio al cliente de una 8×4 de hormigón; una 6×3 baja a unos 13.900 € y una desbordante sube hasta 45.000 €.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.