La herramienta de Rolty
Casi todo es stock: el dinero se inmoviliza en coches, no se gasta en obra.
Entre ocho y veinte coches al mes a un precio medio de once mil euros.
Antes del IRPF y con el dueño vendiendo dentro de la exposición.
De cada cien euros facturados se quedan poco más de tres.
Explanada, una persona, portales de anuncios, gestoría, seguros y garantías.
Con ocho coches vendidos al mes se cubre la estructura; lo que pase de ahí es beneficio.
De dos a cuatro años, aunque el stock se puede vender si hay que cerrar.
De lunes a sábado, y con muchas horas fuera buscando coches que comprar.
La tasación y la compra no se delegan: es donde se gana o se pierde el dinero.
El local no vende: lo que vende es el coche que se ve desde fuera.
El stock hay que tenerlo comprado antes del pico, no durante.
El trámite es sencillo; lo difícil de conseguir es el stock, no el papel.
Hay compradores de sobra, pero es donde más presencia tienen las cadenas y las plataformas de compra, que pujan por el mismo coche barato y con mucha más visibilidad.
Mercado suficiente para rotar el stock y una presencia de cadena bastante menor que en las capitales grandes: es donde el independiente tiene más sitio.
Apenas hay cadenas compitiendo, aunque el radio de clientes es corto y el coche tarda más en salir, que es justo lo que este negocio no se puede permitir.
Solo 2 de las 374 compraventas censadas en doce ciudades figuran como cerradas: es un suelo, no la mortalidad real.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.