La herramienta de Rolty
Casi todo es stock: el dinero se inmoviliza en motos, no se gasta en obra.
Entre diez y veinticinco motos al mes, más lo que entre por el taller.
Antes del IRPF y con el dueño dentro de la exposición.
De cada cien euros facturados se quedan cinco.
Nave con exposición y taller, dos personas, anuncios, gestoría y seguros.
Con ocho motos al mes y el taller funcionando se cubre la estructura; sin taller hacen falta diecisiete.
De dos a tres años, aunque el stock se puede vender si hay que cerrar.
De lunes a sábado, y con muchas horas fuera buscando motos que comprar.
El mecánico no es un extra: es la mitad del beneficio.
La exposición vende y el taller paga: el local tiene que dar para las dos cosas.
El stock hay que tenerlo comprado antes del buen tiempo, no durante.
El papel es asequible; lo caro y lo lento es conseguir stock bueno.
La demanda es la mayor y el scooter urbano rota rápido, pero una exposición con sitio para veinte o treinta motos paga aquí el alquiler más alto.
Mercado suficiente para rotar el stock y metros a precio razonable para una nave con exposición y taller: es donde la cuenta cuadra mejor.
Hay compraventas en todas las ciudades pequeñas del censo, pero el radio de clientes es corto y la rotación se alarga, que es justo lo que este negocio no se puede permitir.
Cuatro de las 198 compraventas censadas en doce ciudades figuran cerradas: es un suelo, no la mortalidad real.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.