La herramienta de Rolty
Con 425.000 € salen dos campos con luz, cerramiento y vestuarios.
Unas 180 horas de campo al mes a 70 €.
Lo que queda con la provisión del césped ya descontada.
De cada 100 € de alquiler, unos 25 se quedan en el negocio.
Terreno, personal y la provisión del césped son casi todo.
Con unas 140 horas de campo al mes se cubre la estructura; lo que pase de ahí es tuyo.
De siete a quince años: es un plazo de infraestructura, no de negocio.
Concentradas en las tardes y en la mañana del sábado y el domingo.
El convenio que aplica es el de instalaciones deportivas, no el de ocio educativo.
Dos campos de fútbol 7, bandas, vestuarios y aparcamiento: aquí el local es suelo.
Diez meses de liga sostienen el año entero.
El proyecto y las licencias se llevan alrededor del 13 % del presupuesto de obra.
La gran ciudad concentra las ligas de aficionados y de empresa, que son el cliente que llena el calendario. El problema es encontrar una parcela de casi una hectárea a un precio que deje salir la cuenta.
Demanda suficiente para llenar las franjas buenas y terreno asequible en el borde de la ciudad. Es donde el modelo tiene más sentido, siempre que la oferta municipal no esté sobrada de horas.
En ciudad pequeña el campo de fútbol es un servicio público y suele bastar para toda la demanda local. Levantar uno privado al lado es competir contra una tarifa subvencionada con una inversión de seis cifras.
Lo que cobra por hora un campo privado; el municipal cobra la mitad o menos.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.