La herramienta de Rolty
Local, duplicadoras, stock y la furgoneta de los avisos.
Dos tercios de avisos y un tercio de mostrador.
El mostrador suma facturación, pero también alquiler y nómina.
De cada 100 € facturados quedan unos 25; en el formato de furgoneta sube porque no hay local ni nómina.
Un oficial, el alquiler del local y la captación online.
Con unos 6.250 € facturados al mes se paga la estructura del taller.
Poco más de año y medio en el escenario estándar.
Mostrador de lunes a sábado y teléfono encendido fuera de horario.
Sin un segundo técnico, la disponibilidad permanente la pone el dueño.
El escaparate capta el trabajo de barrio; la furgoneta hace el resto.
Lo que concentra el trabajo no es el mes, es la hora.
Se abre sin titulación, pero con el mismo papeleo de consumo que cualquier servicio a domicilio.
La gran ciudad concentra puertas blindadas, urgencias y tarifas más altas, pero es donde más caro sale aparecer el primero cuando alguien busca un cerrajero con la puerta cerrada.
Volumen suficiente para llenar la agenda y un mercado donde el taller de barrio todavía se capta por proximidad y boca a boca, sin pelear cada llamada a golpe de publicidad.
El censo encontró 8 cerrajerías en Ponferrada y 3 en Talavera de la Reina, así que hueco hay. Lo que cuesta sostener con poca población es el turno nocturno: las urgencias de madrugada no dan para pagar una guardia.
Ninguna de las 373 cerrajerías censadas en doce ciudades figura como cerrada; cinco están cerradas temporalmente.
Es la mediana de los 57 importes que citan las reseñas negativas, el mismo precio medio de una apertura.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.