La herramienta de Rolty
Entre 6.000 y 14.000 € de esa cifra son mercancía: el importador vende por pedido mínimo y el surtido se compra entero antes de tener un cliente.
Unos cincuenta y cinco tickets al día a un precio medio de 9 €, veintiséis días al mes.
Antes de tu IRPF. Es tu sueldo, no un beneficio que se sume a él.
Es margen bruto: de cada 100 € que entran por caja, algo más de la mitad se va en pagar el género. La media del comercio minorista español está en el 28,3 %.
Sin contar la mercancía. Mandan el alquiler de la calle de paso y la persona del mostrador.
Con unos cuarenta clientes al día pagas el alquiler, la nómina y la luz; lo que pase de ahí es tuyo.
Algo más de tres años, contando con que los primeros meses la tienda todavía es una novedad y vende por encima.
Horario largo de comercio con tardes, sábados y domingos, más el pedido al importador y la reposición.
El convenio que aplica es el de comercio de la provincia, y no hay convenio estatal de comercio con tablas salariales.
En un negocio de impulso los metros importan menos que la acera: la ubicación decide la mitad de la cuenta.
La campaña de otoño e invierno se compra y se paga meses antes de cobrarla.
Lo específico de este modelo no es la licencia municipal: es responder del producto que traes de fuera.
Es el sitio natural de un negocio de impulso: calle comercial, turismo y gente joven que entra sin venir a comprar nada concreto. A cambio, el local pedido en Madrid va a 17,68 €/m² al mes y en Cataluña a 13,23 €, y en una calle de paso de verdad se paga bastante más. En el censo aparecen entre 6 y 19 tiendas por ciudad.
El alquiler baja lo suficiente para que la estructura sea llevadera y sigue habiendo un eje comercial claro donde ponerse. La contrapartida es que solo hay una o dos calles con paso de verdad, y ahí es donde está todo el mundo. En el censo aparecen entre 1 y 16 tiendas por ciudad.
El local pedido baja a 7 €/m² al mes en las comunidades más baratas, así que se arranca ligero, y el censo demuestra que estas tiendas existen en ciudades pequeñas. Lo que no baja es el techo: menos gente pasando por delante y una novedad que se agota antes cuando el público es el mismo cada semana. En el censo aparecen entre 5 y 12 tiendas por ciudad.
Cuatro cerrados para siempre en los 114 locales censados, y otros siete con la persiana bajada: uno de cada diez entre las dos cosas.
Es la compra normal de mostrador. En el granel expuesto el precio por peso es lo que enciende las quejas: en las reseñas aparecen bolsas de 11 € por poca cantidad y producto a 99 € el kilo.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.