La herramienta de Rolty
Entre 15.000 y 30.000 € de esa cifra son ropa: la primera temporada se compra antes de tener un cliente.
Una tienda de dos personas con la clientela hecha.
Antes de tu IRPF. En un autónomo, ese excedente y tu sueldo son la misma cosa.
Es el margen de la etiqueta: de cada 100 € de precio marcado, unos 58 se van en pagar la ropa. Con las rebajas dentro queda menos, porque la mitad del surtido no se vende a precio entero.
Sin contar la ropa. Mandan la nómina y el alquiler, y el resto es calderilla al lado.
Unos 405 € de caja al día, seis días a la semana, solo para pagar el alquiler, la nómina y la luz. Lo que pase de ahí es tuyo.
Cuatro años, y contando con que las dos primeras temporadas se acierten.
Horario de comercio con el sábado dentro, más el escaparate, el inventario y los viajes de compra.
El convenio que aplica es el de comercio de la provincia, con tablas pegadas al salario mínimo en casi toda España.
Los metros del almacén no venden nada y hacen falta igual: la temporada entra de golpe.
El año no se juega en un mes: se juega en dos compras hechas con medio año de antelación.
No hay título ni permiso especial: lo que sí es obligatorio es que cada prenda lleve su etiqueta de composición.
Es donde hay clientela para un surtido raro y donde una tienda de nicho encuentra su público, pero también donde están las cadenas, el outlet y los centros comerciales. El local pedido en Madrid va a 17,68 €/m² al mes y en Cataluña a 13,23 €, el doble que en el interior.
Alquiler asumible, clientela que reconoce la tienda de siempre y competencia de cadena concentrada en dos calles. Es donde la cuenta de este negocio cuadra con menos esfuerzo.
El local pedido baja a 7 €/m² al mes en las comunidades más baratas, así que la estructura arranca ligera y se puede ser la referencia de la zona. A cambio hay menos gente, el gasto en ropa por hogar es el que es y la venta online llega igual de lejos que en la capital.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.