La herramienta de Rolty
Sin local ni obra: se va casi todo en trámites, seguros y colchón de tesorería.
Las horas facturadas del mes multiplicadas por el precio de la hora.
Antes de tu IRPF, con la estructura de oficina ya pagada.
Estrecho: el coste de la hora se lleva casi todo lo que entra.
La oficina y la coordinación; las horas de las auxiliares se pagan aparte y suben con cada servicio.
Unas 1.200 horas al mes, del orden de veinte servicios de tres horas al día.
Se recupera rápido porque se invierte poco, no porque deje mucho.
Con disponibilidad fuera de horario: las bajas se cubren a primera hora.
La plantilla crece con cada cliente nuevo: es coste variable, no fijo.
No hay local de cara al público ni obra que acometer.
No baja la demanda, sube la dificultad de cubrir los turnos.
Sin la acreditación autonómica no se puede atender a usuarios con ayuda pública.
Es donde están los clientes privados que pagan mejor la hora, y también donde compiten las plataformas nacionales y donde más cuesta retener a las auxiliares.
Demanda suficiente, concursos municipales de un tamaño asumible para un operador pequeño y competencia local con la que se puede pelear por servicio.
Hay demanda, pero el contrato público concentra el riesgo en un solo pagador y los desplazamientos entre municipios se comen horas que no se facturan.
Solo 1 de 314 empresas censadas figura cerrada, pero una empresa sin local desaparece del mapa sin dejar rastro.
Lo que paga una familia por una hora a una empresa acreditada.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.