La herramienta de Rolty
Desde una máquina suelta hasta un centro con varias cabinas.
Entre 150 y 430 lavados al mes al precio habitual.
Antes de tu IRPF. Con una máquina es un complemento.
El agua, la luz y el champú son baratos; manda el alquiler.
Espacio, suministros, limpieza y mantenimiento.
Con unos 120 lavados al mes cubres lo que cuesta tener la cabina.
Entre uno y dos años y medio según el paso de perros de la zona.
Limpiar, reponer champú y vaciar el monedero.
El dueño del perro hace el trabajo.
Cabe en el rincón de una tienda de mascotas o un aparcamiento cubierto.
El perro se baña más cuando suelta pelo y cuando hace calor.
El agua del lavado va con pelo y champú: hay que tratarla.
Es el escenario perfecto del modelo: alta densidad canina, viviendas donde bañar a un perro grande es inviable y clientes acostumbrados a pagar por servicios de mascotas.
Hay demanda si se acierta con la zona, aunque más gente tiene espacio en casa y la frecuencia de uso baja.
Con viviendas más grandes, jardines y menos densidad, el volumen difícilmente llega a los siete lavados diarios que exige la cuenta.
Lo que cuesta un baño de autoservicio para el dueño del perro.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.