La herramienta de Rolty
Ocho furgonetas de ocasión más fianza de la nave, rotulación, web y fondo de maniobra.
Ocho furgonetas alquiladas algo más de la mitad del año a 48 € de media.
Antes de tu IRPF y contando ya lo que la flota se deprecia.
De cada 100 € facturados quedan unos 27 antes de impuestos.
Seguro, mantenimiento, nave, estructura y lo que la flota pierde de valor cada mes.
Con cuatro de cada diez días ocupada, la furgoneta se paga; de ahí para arriba es tuyo.
Cerca de cinco años, aunque al final la flota todavía vale dinero.
Entregas, recogidas, limpieza e incidencias, con guardia de fin de semana.
Se empieza solo; el primer contrato llega al pasar de una decena de furgonetas.
Hace falta sitio para guardar, maniobrar y limpiar, no un escaparate.
Las mudanzas mandan: el mismo día que sube la demanda sube en toda la ciudad.
No hace falta autorización de transporte; el seguro es lo que de verdad filtra.
La gran ciudad concentra mudanzas, reparto y autónomos, pero la campa cuesta lo que cuesta y las cadenas multimarca ya están en estaciones y aeropuerto con tarifas de volumen.
Suelo asequible para guardar la flota, demanda suficiente de mudanzas y de autónomos, y competencia sobre todo local. Es donde la ocupación y el coste de la nave cuadran mejor.
Hay demanda, pero no da para tener veinte furgonetas: funciona con flota pequeña o apoyado en un negocio de automoción que ya tenga campa, taller y clientes.
Una sola empresa cerrada entre las 234 censadas en doce ciudades.
Una furgoneta de cinco años se revende por cerca de la mitad de lo que costó.
42 € el día la furgoneta pequeña y 60 € la grande, con 300 km incluidos y 300 € de fianza.
El Estudio Rolty
Comparar deja un ganador; falta bajarlo a tu ciudad. El estudio responde con datos de tu caso: cuánto facturan los que ya lo hacen, tus números año a año y un veredicto claro.